miércoles, 28 de diciembre de 2011

El más allá frente al más acá.

Hay ciertos fenómenos naturales a los que no podemos darle explicación. La ciencia no sabe explicar de manera racional cómo se producen. Me refiero a hechos sobrenaturales relatados por gente digna de crédito o registrados en la historia de la civilización. Pero el hombre, ese ser superior, el rey de la naturaleza, no puede dejar nada en el tintero. Si no lo sabe lo inventa usando su frondosa imaginación, sin que nada quede sin explicación.
Desde tiempos inmemorables todo aquello que el hombre pensante no podía explicar, se lo atribuía al temido y todo poderoso Dios, que llenaba los huecos que se creaban en su incontenible tendencia a explicarlo todo. La ciencia, el gran competidor de Dios, le fue quitando de a poco algunos logros, aunque todavía está infinitamente lejos de hacerlo por completo, porque Dios y el infinito son sinónimos para la mente humana. Si la ciencia no lo explica, es entonces la casualidad para los ateos, o la obra de Dios para los creyentes, lo que aclara la incógnita.
Según los creyentes, los milagros relatados en la historia se deben a poderes sobrenaturales que Dios dotó a sus representantes terrenales. El poder de comunicación con los muertos que algunos humanos poseen, los llamados "mediums", son comunmente atribuidas a misteriosas condiciones innatas. La capacidad que tienen algunas personas de adivinar pensamientos, sufrimientos o intenciones ajenas no importa la distancia, y la capacidad de curar cuando la medicina convencional levanta las manos, son algunos de los misterios que el hombre le ha querido dar explicación usando en unos casos a la divinidad y en otros a la casualidad. Los escépticos le niegan veracidad si no lo vieron con sus propios ojos.
Algunos pasajes aparentemente inexplicables ocurridos durante mis 87 años de vida, me colocan entre el grupo de personas que le dan veracidad a estos casos. Y como no me diferencio del resto de los humanos, no puedo evitar el deseo de darles una explicación. Pero lo hago sin aferrarme a Dios ni a la casualidad. Veremos más adelante la explicación lógica que le he dado a esos hechos supuestamente sobrenaturales.

La transmisión de pensamientos.
Relataré algunos casos a los que doy fe porque los viví.
Comenzaré con un episodio ocurrido en la ciudad de La Plata, Argentina, en el año 1957.
Nuestra vivienda tenía un patio con un cuidado jardín en el fondo. Un perrito cachorro de raza mezclada, vivía en su cucha en un rincón del mismo. Lo tenia atado porque como era muy travieso, todo lo que estaba a su alcance era para él un juguete al que mordía con placer, incluyendo las plantas y las flores del jardín. Cada vez que el perrito veía que me acercaba para soltarlo y jugar con él, sus saltos de alegría no tenían fin. Tenerlo atado y verlo sufrir, no era para mi la solución. Es así que decidí regalarlo. El día que el cachorro me vio salir al patio, fingiendo la sonrisa de siempre pero esta vez con la intención de alejarlo de su hogar, en vez de saltar alegre se metió en su cucha negándose salir. Indiscutiblemente el perro leyó mi pensamiento.
Es común ver a estos fieles compañeros con su vista fija en el espacio inferior de la puerta de entrada y con sus orejas tensas, avisando la próxima llegada de un ser querido que no tardará en aparecer. Si bien en estos casos el reconocimiento de un olor conocido detectado por su fino olfato pudo haber sido el motivo del prematuro anuncio, no se descarta el mismo mecanismo que usó mi perrito cuando detectó mis malas intenciones.
Mi abuela que vivía en otra ciudad, aparecía en mi casa cada vez que yo me enfermaba, sin que nadie le dijera que su nieto estaba enfermo. Sentía a 60 kmts. de distancia, la necesidad de estar a su lado. Ante la pregunta de mi madre por el motivo de su inesperada visita, simplemente contestaba: -Yo sé que Milo está enfermo-
Ya estaba esclerótica con algunos momentos de lucidez, cuando la fui a visitar el mismo día que me casaba por segunda vez. Nunca supo que hacía más de un año que yo había enviudado. Después que me abrazó, me preguntó por el motivo de mi visita sabiendo que yo vivía lejos. Por supuesto no le dije la verdad. Pero no necesitó que se lo diga pues me miró con fijeza y me dijo: -Espero que lo que hagas lo sea con mucha suerte-.
Los gatos en época de celo, se sientan frente a frente y se miran largamente sin moverse como si estuvieran intercambiando ideas.
Las antenas de los insectos con seguridad deben transmitir o recibir cierto tipo de ondas.
Cuántas veces ha sucedido que al estar pensando en alguien, ese alguien se hace presente o le habla por teléfono a los pocos instantes. Cuántas veces ha sucedido que al querer expresar una frase, el interlocutor la dice antes. La frecuencia con que estos hechos suceden en algunas personas, hace creer que son debidos a algo más que a la casualidad.
No tenemos la menor duda de que en todos los casos relatados se produce un proceso de transmisión y recepción de estímulos sin contacto físico, que ninguno de nuestros conocidos sentidos puede captar.
Se sabe por lo que se estudia en física, que todo pasaje de corriente eléctrica por un conductor, produce a su alrededor un campo magnético que al variar produce a su vez corriente eléctrica inducida en otro conductor ubicado dentro de ese campo magnético. Los transformadores, alternadores, motores y muchos otros aparatos se basan en este fenómeno. También, por lo que se comprueba en fisiología, las transmisiones nerviosas no son otra cosa que variados pasajes de corriente eléctrica a través de las fibras nerviosas. Cuando trabaja el cerebro, es decir, cuando hace mover músculos, cuando recibe un estímulo, cuando piensa, etc., se ponen en circulación una enorme cantidad de pasajes eléctricos que generan campos magnéticos. Esto ya es suficiente para entender el fenómeno. Las ondas que se producen en el campo magnético, pueden ser detectadas y descifradas por otros cerebros sin depender de la distancia. Vemos en la actualidad cómo satélites artificiales transmiten a la tierra datos y fotos desde planetas muy lejanos. Existen entre los seres vivientes buenos y malos receptores. Los buenos receptores incrementan su capacidad receptora durante el estado hipnótico, en el que la mente puede estar mejor concentrada en una sola función.

El misterio de los mediums.
Los espiritistas consideran al alma como un ente independiente del cuerpo, que perdura aún cuando el cuerpo al que pertenece ya no existe. Al entrar en estado hipnótico, que lo pueden hacer sin la ayuda de un hipnólogo, el medium adquiere la capacidad de comunicaese con esas entes. En realidad el espiritista no habla con nadie, sino que sin saberlo, repite lo que le están transmitiendo sus clientes, favorecido por la agudización de su capacidad receptora que el estado hipnótico le produce. Por otro lado, personalmente pienso que el alma es producto de los sentidos y desaparece cuando el cuerpo lo hace.

Los milagros y las curas milagrosas.
En medicina se conoce como enfermedades psico-somáticas a aquellas enfermedades producidas por la imaginacion del paciente. Generalmente se presenta en pacientes histéricos, pacientes que se sugestionan con suma facilidad y en los que entran en estado hipnótico con rapidez. El paciente presenta los síntomas propios de la enfermedad que dice tener, pero clínicamente no se detecta alteración orgánica alguna. La alteración orgánica puede aparecer si es que el paciente no es tratado a tiempo.
Es conocido el caso de enfermedad histérica que se relata en la película Candilejas, en donde Charles Chaplin con una cachetada hace bailar a su protegida bailarina quien se sentía paralizada.
En estos casos el tratamiento a través de la hipnosis puede dar espectaculares resultados.
Durante los primeros años de actividad como odontólogo, usé este tipo de tratatamiento después de haber concluido el curso correspondiente. Lo utilicé como anestesia, como tranquilizante y para evitar nauseas en las tomas de impresiones, con muy buen resultado en los casos que se prestaron al tratamiento.
Un caso que considero imprescindible contar para aclarar algunas curas milagrosas, no sucedió en el consultorio. Fue el caso de Ricardo, un niño de 12 años, sobrino de mi gran amigo Norberto ya fallecido. Ricardo vivía en Basavilbaso, Provincia de Entre Ríos, Argentina. Una mañana se levantó con una rodilla que no podía flexionar. Viajó a la ciudad de La Plata donde residía la familia de su tío, con el fin de ser tratado por un conocido traumatólogo de la Capital Federal que no logró curarlo. Problema mental, según diagnosticó el médico. A pedido de mi amigo, le hicimos unas pruebas de susceptibilidad a la hipnosis y comprobamos que el jovencito era extremadamente fácil de hipnotizar, y por lo tanto, muy sugestionable. Ricardo se había sugestionado por la huella que le había dejado en el ánimo, el tumor canceroso que no hacía mucho tiempo le habían extirpado de un muslo a sus querido tío Norberto. Por medio de la hipnosis, en menos de media hora Ricardo volvió a la normalidad. Al ver Norberto a su sobrino salir corriendo de la habitación donde lo tratamos, me gritó muy emocionado y sorprendido: -¡Jesucristo!-. Sin lugar a dudas, los milagros que a Jesús se le atribuyen, son casos parecidos a éste. De la misma manera se explican los éxitos que a veces tienen los curanderos y los "manos santas".
Son necesarias varias sesiones de entrenamiento hipnótico hasta lograr que el paciente pueda ser tratado sin que sienta dolor. Aunque no sea necesario llegar a la face final para comenzar el tratamiento odontológico, el grado denominado "sugestión post-hipnótica complicada" es el grado máximo al que pueden ser llevados algunos pacientes muy receptivos. El paciente en ese estado permanece con lo ojos abiertos, conversa con el profesional, pero puede sentir anestesiadas regiones de su cuerpo, como ser la mandíbula o una rodilla, sin haber recibido anestesia alguna, o ver objetos inexistentes como ser un reloj colgado del techo cuya hora puede repetir si el profesional se lo pregunta. Esto explica cómo es que algunos creyentes sugestionables aseguran haber visto llorar a la estatua que representa a la Virgen en la iglesia. También resuelve el misterio de la aparición de platos voladores y visiones varias.

Samuel Auerbach.
Natanya, Israel

lunes, 10 de enero de 2011

miércoles, 29 de septiembre de 2010

La pesadilla de la conversión.

En los países democráticos, todas las personas tiene libertad de profesar su religión, o de cambiar su creencia por otra si así lo sienten. Serios problemas surgen cuando tales conversiones no son fáciles, como sucede en la religión judía ortodoxa.
Ella establece que es judío quien nace de madre judía, según la ley del vientre, o quien se convierte al judaísmo. El que nace de madre judía es judío aunque no profese la religión. Es judío de sangre aunque se pase a otra religión. Éste será un judío renegado, pero seguirá siendo judío. Los religiosos ortodoxos israelíes, cuya autoridad religiosa es muy respetada por la ortodoxia judía mundial, exigen acato absoluto a la ley del vientre, hecho que ha ocasionado innumerables problemas en Israel y mucho más en el exterior, en donde los casamientos mixtos se llevan a cabo con mucha frecuencia.
La ortodoxia israelí no reconoce como válido ninguno de los ritos y conversiones llevados a cabo bajo la supervisión de judíos reformistas o conservadores, especialmente porque no respetan la ley del vientre.
El judío converso, en la gran mayoría de los casos, es un judío que no ha mamado las costumbres, las tradiciones y la cultura judía desde su niñez. Tiene poco en común con los que llevan sangre judía y es frecuentemente rechazado en las colectividades de judíos natos.
Por eso y por la influencia que sobre ellos ejerce la bíblica creencia de pertenecer al pueblo elegido que los hace subestimar al gentil, al "goi", los rabinos encargados de la tarea de convertir no simpatizan con lo que hacen. Es así que el proceso de conversión se hace difícil, engorroso, a punto de ser interminable y a veces imposible.
Existen casos que resultan ser dramas que no conmueven a los rabinos ortodoxos. Hijo mayor de edad, allende los mares, soporta inexplicables trabas para ser convertido aquí o en el exterior, y poder unirse en forma permanente a su madre judía por conversión. Criaturas nacidas en Israel, jamás serán judíos porque la madre, después de cinco largos y duros años de trámites, cansada y decepcionada abandonó su propósito de convertirse. Además de pedirle dinero para abrir una carpeta y la compra de libros, de obligarla a vestirse de acuerdo a las leyes ortodoxas y que su hija concurra a un colegio religioso, exigieron que su esposo laico observe regularmente prácticas religiosas, cuando la única interesada en la conversión era ella.
No sucede lo mismo cuando los motivos de la conversión tiene carácter político. En el pasado, delegaciones de ortodoxos israelíes viajaron al norte de Perú y convirtieron en sólo dos semanas a 90 indígenas. Un motivo sumamente importante aceleró el proceso de conversión: después de convertidos, con el pretexto de la carencia de alimentos "kasher" en su lugar de origen y que la colectividad judía de Lima no los aceptaba por su baja condición social, fueron traídos a Israel para poblar como colonos los territorios en litigio (*). Los convertidos no eran marranos ni tenían nada que ver con el judaísmo. Eran cristianos que no pidieron ser convertidos. Los rabinos se lo ofrecieron a cambio de casa y buena comida en los territorios, sin pedirles dinero para libros ni para abrir carpetas. Lo importante era reforzar la presencia judía en los lugares que la ortodoxia considera que no deben ser devueltos
En conclusión, a pesar de que la conversión es admitida, la ley del vientre domina el alma de nuestros rabinos ortodoxos, haciendo que la discriminación racial mueva su conducta, siempre y cuando la política no intervenga.

Samuel Auerbach.
Natanya, Israel.


(*) "How 90 Peruvians became the latest Jewish settles", publicado
en "The guardian", agosto 7, 2002. Crónica de Neri Livneh.

"Peruanos en los territorios", publicado en "El mundo.es",
agosto 11, 2002. Crónica de Neri Livneh

"Indígenas peruanos se convierten en nuevos colonos judíos
ortodoxos en zonas ocupadas", publicado en "Latinoamérica-
online", abril 13, 2004. Artículo de Isaac Bigio, analista
internacional London School of Economics.

Notas. Neri Livneh escribe para el diario Ha'aretz.
"The guardian" es un periódico británico.

¿Quién le pone el cascabel al gato?

Una sensación de terror produce imaginar una supuesta situación en la que Irán ya posee el poder atómico con el cual puede llevar a cabo su sueño de destruir a Israel.
Aterra pensar cómo sería el sentir de sus habitantes bajo la amenaza de un fulminante ataque mortal, que un loco con ideas fijas pueda lanzar en cualquier momento.
Aparentemente muchos israelíes no lo piensan, prefiriendo seguir viviendo en una tensa calma que los hace felices. Pero hay que despertar de este peligroso letargo si es que amamos a nuestras familias y a nuestro querido y pequeño país, que tanto costó conseguirlo y tanto cuesta mantenerlo erguido.
Hay que estar convencidos que esas trágicas horas llegarán y que esa calma terminará, si es que el mundo continúa aplicando a Irán sus ineficaces sanciones, y si es que no hacemos algo más que seguir usando todos nuestros esfuerzos en conseguir una paz con los palestinos. Sólo la paz con el nuevo Estado palestino no nos dará seguridad.
Prolongar la moratoria de las construcciones en los territorios y el reconocimiento de Israel como Estado Judío, son cuestiones sin importancia frente al peligro inminente de ser aniquilados en un instante.
Nuestro gran aliado Barack Obama lo sabe, pero su política de buen pastor sólo le permite aplicarmedidas de persuasión a Irán, sin dejarlo obrar como corresponde. Y lo que corresponde, lamentablemente, es la fuerza, único medio para evitar las consecuencias del proceder de un loco que no puede nu quiere razonar. La República Islámica de Irán está a un paso de tener en sus manos el arma con el cual podrá borrar del mapa a Israel. Atacar a Irán es lo que se impone. Alguien tiene que hacerlo sin perder mas tiempo.
Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato? Parecería que Occidente no ve el peligro que corre Israel, como tampoco ve que el extremismo fundamentalista del Islam aprovechará el poder iraní para completar su obra de islamizar al mundo, tarea ya comenzada siguiendo los dictados del Corán.
Pero también es probable que el mundo libre y los Estados árabes moderados quieran usar a Israel como carne de cañón, país que al salvarse, alejará el peligro que acecha a la civilización occidental.
Desgraciadamente no existe otra alternativa. Si Occidente no pone en marcha de inmediato medios eficaces para poner a salvo su civilización, Israel no tendrá más remedio que ser quien ponga el cascabel, y use la fuerza para salvar su existencia y su futuro.
Samuel Auerbach,
Nartania, Israel.

martes, 21 de septiembre de 2010

El otro desenlace

La escena no pinta pastoral mientras los actores están entretenidos con optimismo y entusiasmo, discutiendo un tema de paz que exige otros decorados. El escenario comienza lentamente a atenuar sus luces, y obscuras nubes amenazan tormenta sobre los actores.

Eso es lo que esta sucediendo en la zona de la tierra prometida, testigo de una carrera armamentista que adquiere singular furor. Rusia le vende a Siria potentes misiles antibuques, amén de otras armas sofisticadas que Hissballah ya recibió. Irán suministra moderno armamento a los enemigos de Israel, continúa su ininterrumpida producción de gigantes cohetes de largo alcance y no suspende sus ambiciones nucleares. Israel adquiere de su mejor aliado aviones último modelo por una suma que asciende a 13.300 millones de dólares y le pide bombas que puedan penetrar en los bunkers en donde Irán prepara su armamento atómico. Los EEUU concretan una venta de armas por un monto sin precedentes a Arabia Saudita, 60.000 millones de dólares.

La escenografía no se presta para una comedia romántica con final feliz. No hay duda que la zona se esta preparando para una posible guerra a pasos acelerados.

Pero también es posible que lo que sucede en la imaginación de algunos argumentistas, sea una realidad en el Oriente Medio. Antes que la guerra estalle, fuerzas latentes se despiertan y hacen innecesario el uso de aquellos pertrechos para terminar con el peligro, que, en este caso, cae sobre Israel. En Gaza, en junio de este año, enmascarados de Hamas destruyen por segunda vez una colonia de vacaciones de la ONU por considerarla "inmoral". Recientemente unos cuarenta individuos armados atacaron un centro turístico en la playa de Gaza e incendiaron su restaurante, oficinas y salón de bodas. Estos hechos pueden ser el sacudón que abra los ojos al sector del pueblo palestino que mira con simpatía el modus vivendi occidental. En Irán, el descontento popular que se hizo visible en las últimas elecciones, sigue en ascenso.

Una efectiva acción por parte de esta gente podría invertir la situación, si es que la lleva a cabo antes que Mahmud Ahmadineyad concrete su propósito. La solución para evitar la guerra la tiene el propio pueblo palestino, pero tendría que apurarse.

Samuel Auerbach

Natanya, Israel.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Si no por las buenas, por las malas será...

Una sensación no muy agradable produce imaginar una supuesta situación en la que Irán ya posee el poder atómico con el cual puede llevar a cabo su sueño de destruir a Israel. Tampoco reconforta pensar cómo sería el sentir de sus habitantes bajo la amenaza de un ataque, que un enfermo paranoico con ideas fijas pueda lanzar en cualquier momento.

Aparentemente muchos israelíes no lo piensan, prefiriendo seguir viviendo en una tensa calma que no molesta. Pero es necesario despertar de este peligroso letargo. No es prudente seguir viviendo sin pensar que esas horas pueden llegar y no hacer nada para que no lleguen. Y esas horas llegarán si es que occidente continúa aplicando a Irán inútiles sanciones.

Los esfuerzos para llevar a feliz término las conversaciones de paz entre palestinos e israelies es una loable obra del mundo libre. Pero la creación de un Estado Palestino que viva en paz con un Israel judío, soberano y seguro, no significa paz en la región. Mientras Israel no sea reconocido por el Islam, la paz seguirá siendo una utopía. Los peligros que acechan a Israel continuarán y serán muchos más graves si el mundo no aplica a Irán medidas más eficaces para que abandone su propósito de construir armas nucleares.

La exigencia palestina de prorrogar la moratoria de las construcciones en los territorios, y el reconocimiento de Israel como estado judío exigido por los israelíes, son cuestiones que ocupan un segundo lugar frente al grave peligro que representa un Irán armado con energía nuclear. Obama, el gran aliado de Israel lo sabe, pero su política de buen pastor sólo le permite aplicar medidas de persuasión que hasta ahora no han dado ningún resultado positivo. No es prudente seguir empleando este método cuando fuentes bien informadas aseguran que faltan pocos meses para que Mahmud Ahmadineyad tengo en sus manos las cabezas atómicas que, colocadas en sus cohetes de largo alcance, pondrá en peligro a toda la región, y porqué no al mundo.

"Y si no por a las buenas, por las malas será", como se suele decir. Además, es de dominio público que en todos los casos sin excepción, la fuerza es el único medio seguro para reducir a peligrosos dementes incapaces de razonar. Y Ahmadineyad no escapa a la regla. Por lo tanto, atacar a las instalaciones nucleares de Irán es lo que se impone. Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato? Parecería natural que lo haga una conjunto de fuerzas occidentales, pues son los países de occidente los que intentaron hacerlo "por las buenas", hasta ahora sin ningún resultado. Con ello no solamente se postergaría notablemente la amenaza existencial que cae sobre Israel, sino que se evitaría que el extremismo islamita aproveche el poder iraní para reforzar su tarea de islamizar al mundo, trabajo de hormiga ya comenzada siguiendo los dictados del Corán. Puede ser que la demora occidental en usar la fuerza se deba a evitar los disturbios, manifestaciones y ataques suicidas que se producirían como respuesta mundial musulmana; también es posible que se deba a la esperanza que Israel asuma el papel de carne de cañón y sea ella quien se encargue de la obra; y, por último, puede ser que se deba al convencimiento que Irán no se atreverá a detonar su arma atómica y sólo la usará para amedrentar. Pero Israel, sabiendo en qué manos irresponsables ese medio de destrucción masiva se encuentra, no debe correr el riesgo. Israel no puede admitir que un enemigo acérrimo como es Irán, se convierta en una potencia atómica. Y si el occidente, que nunca descartó la opción militar, no toma la iniciativa para salvar su civilización, Israel lo tendrá que hacer para salvar su propia existencia. Esperemos que esto último no sea necesario.

Samuel Auerbach.
Natanya, Israel.

sábado, 14 de agosto de 2010

Los tres terrores

Transmitido por la televisión de Israel

Video-La flotilla

Judaísmo y los matrimonios mixtos.

Es muy difícil evitar que los matrimonios mixtos se extiendan en la diáspora, en donde el judío se ve obligado a frecuentar ambientes con mayoría gentil. Pero la unión en matrimonio de judíos con gentiles no significa precisamente asimilación. Buena cantidad de sus hijos reciben educación judía y siguen a su manera su tradición y cultura, a pesar del rechazo que hacia ellos ejerce la ortodoxia del lugar, estimulada desde Israel. El judío de la diáspora lucha con angustia contra la creciente asimilación, ocasionada en gran parte por ese rechazo.
Acabo de recibir una queja enviada desde el exterior, que me indujo a redactar estas líneas. Es de alguien que sufre por el serio problema que la ley del vientre le produce a él y al resto de la colectividad.
"Yo lo veo y lo vivo con mis hijos y con tantos matrimonios mixtos, que se sienten excluidos y no se pueden acercar a núcleos judíos. Lo veo con mi hija, que trata que sus hijos vayan al menos a Macabi, pero no es suficiente. Hay nenas que no pueden hacer su `bat mitzvá', o varones que hacen su `bar mitzvá' en otra ciudad, en una sinagoga reformista, cuando podrían hacerlo perfectamente acá".
Los matrimonios mixtos y sus hijos se alejan del judaísmo al sentirse rechazados por los rabinos ortodoxos. La ley del vientre, uno de los pilares de la ortodoxia, estimula a la asimilación con su rechazo a muchos que quieren ser judíos porque así se sienten. No deja de ser una valiosa pérdida.
La ortodoxia es el principal motivo de la asimilación en el exterior, cuyas cifras muestran un alarmante incremento.
Escribió el licenciado Naum Kliksberg, psicólogo y sociólogo: "La mayoría de los matrimonios mixtos interreligiosos y de sus hijos/as se alejan del judaísmo. La causa principal es la discriminación y el rechazo hacia ellos que en el mundo fomentan en las comunidades judías los rabinos ortodoxos, y la influencia creciente que esos rabinos ejercen sobre el Gobierno de Israel".
¿Qué daño le haría al judaísmo si se reconociera como judío a todo aquel que haya nacido de madre o padre judíos, o cualquier persona que de buena voluntad se convierta al judaísmo? De ser así, además de solucionar el problema que tienen los matrimonios mixtos, se perdería el amargo sabor a racismo que la ley del vientre produce.
Para que el judaísmo persista, hay que tratar que se extienda y no lo contrario como lo está haciendo la ortodoxia que, además, no escatima esfuerzos en introducir a Israel en un oscurantismo medieval que lo puede llegar a destruir con más facilidad incluso que nuestro peor enemigo, como lo demostraron los ortodoxos al aplaudir al actual ministro de Justicia cuando el 8 de diciembre del año 2009 dijo: "Paso a paso, otorgaremos a los ciudadanos de Israel las leyes de la Torá y convertiremos a la Halajá en la legislación vinculante de la nación. Debemos recuperar la herencia de nuestros padres para la nación de Israel. La Torá tiene la solución completa a todas las preguntas que estamos tratando".
Nuestros hermanos del exterior deben saber y pensar que no están solos en el alarmante suplicio en que viven los judíos de la diáspora unidos en matrimonio mixto; que hay muchos israelíes que anhelan ver a su pequeño país libre de esa influencia ortodoxa que, además de proponer decretos que hieren profundamente a la sensibilidad humana y de aconsejar a sus discípulos rebeldía frente a las leyes, en buena parte es, junto al fanático empecinamiento musulmán, causa preponderante de los escollos que obstaculizan al proceso de paz detenido hace tanto tiempo.
Samuel Auerbach.
Natanya, Israel

Video-Una mañana en el shuk de Natania

jueves, 1 de julio de 2010

Los misiles peligrosos vienen de adentro.

Los peores misiles que impactan en Israel, no vienen del aire, de tierra o del mar. Son lanzados desde su propio parlamento. Los esfuerzos de Beniamin Netanyahu para llegar a un entendimiento con el enemigo y obtener la tan ansiada paz, no tienen la plena aprobación de su gabinete que hace todo lo posible de frenarlo con acciones y proyectos que perjudican las relaciones amistosas con nuestros países aliados, y ofrecen la pólvora que nuestros enemigos necesitan para alimentar sus cañones mediáticos

Cuando el vice presidente de los EEUU, Joe Biden, estuvo en Israel en misión de paz con los palestinos, un misil lanzado por el Ministro de Interior llevó en su cabeza el anuncio de la construcción de 1600 viviendas en los territorios. Todos sentimos vergüenza por la ofensa inferida al representante de nuestro mejor aliado, que no pasó desapercibida por Netanyahu quien rápidamente pidió disculpas.

Las colonias que incesantemente se establecen en los territorios en litigio con el apoyo de una parte significativa de su coalición, siguen siendo misiles enviados contra la postura de Netanyahu frente al principio “dos estados para dos pueblos”.

Ahora, justo en este momento tan difícil en que injustamente la opinion pública mucho no nos favorece, el alcalde de Jerusalem lanza otro misil con un proyecto que incluye el desalojo de 22 familias árabes, unas 1000 personas, en Jerusalem oriental, y Netanyahu lo tendrá que detener si aún se mantiene en su postura conciliadora.

¿Hasta cuándo nuestro primer ministro piensa seguir soportando a la gente que le está acribillando y no lo deja transitar por su camino hacia la paz?. Si a ello le sumamos la pasividad de sus colaboradores frente a la deshonesta propaganda islámica, la incapacidad de sus ministros de emprender una efectiva e insistente campaña esclarecedora para hacer ver al mundo las mentiras del Islam, campaña que desde hace un tiempo tomaron a su cargo muchos israelíes de manera espontánea, llego a la conclusión que no es ésta la coalición gubernamental que a Israel le conviene. Tampoco creo que su líder sea el leader que con urgencia nuestro país necesita, un líder con la fuerza que le permita desprenderse sin titubeos de quienes le dificultan llevar a buen fin sus propósitos.

Y he aquí los resultados: nuestro prestigio descendió a niveles sin precedentes, tan bajos que cuando leemos alguna nota a favor nuestro escrita por algún gentil, nos reconforta el espíritu, nos llenamos de júbilo y la difundimos en todas direcciones, agregando el siguiente comentario como triste consuelo: "no estamos solos"

Samuel Auerbach
Natanya, Israel.

lunes, 28 de junio de 2010

Una nueva y terrible arma desvastadora

El mundo ha cambiado y dentro del cambio, el estilo de las guerras. Muchos inventos y descubrimientos científicos son aprovechados para ser usados como armas explosivas en la ofensa o defensa. La historia registra, a grades rasgos, el primer descubrimiento mortífero que fue la pólvora; luego la nitro glicerina o dinamita, el tri-nitro-tolueno o TNT y por último, la energía nuclear o bomba atómica. Cada vez con más potencia para que más destruya en un instante.
En la actualidad, un arma nueva apareció en escena que no explota porque no se basa en productos materiales, que parece inofensiva, pero con excelentes resultados cuando se la sabe usar con picardía en conflictos internacionales. Me refiero a la opinión pública manejada por la prensa en todas sus manifestaciones. El Islam la descubrió no hace mucho y su uso, con maquiavélica maestría, ya le ha reportado varias victorias.
Debemos reconocer que Israel, si bien reconoce su importancia, no la sabe usar. Se puede aducir en descargo, que no está dentro de la idiosincrasia del israelí el uso de los mismos métodos deshonestos que, empleados astutamente por el Islam, logran volcar la opinión pública a su favor. Pero es inadmisible que Israel se desligue de su obligación en lanzar al aire sus genuinos argumentos con más énfasis y frecuencia, para neutralizar sus mentiras y poner al descubierto sus tretas y zancadillas. Lo hacen modestamente muchos de sus ciudadanos con una constante y árdua labor de esclarecimiento, pero sin la fuerza que podría tener un ministerio. Israel no sólo que no sabe cómo usar esa nueva arma, sino que no se contiene en servirle al Islam una buena cantidad de hechos, que los aprovecha para hacer que el mundo no nos mire con simpatía.
Muchas actitudes de Israel del pasado y del presente que no corresponde ahora describir, han provocado molestias entre sus aliados y suministraron al Islam la pólvora que necesita para sus cañones mediáticos. Ese es el esclarecimiento que Israel lamentablemente desparrama por el mundo.
Si a Israel le interesa la opinión pública mundial, si Israel sabe que, en la actualidad, es un arma importante que puede decidir el resultado de una contienda, debería empuñarla con mayor inteligencia.
Samuel Auerbach
Natanya, Israel

miércoles, 2 de junio de 2010

Los bloqueos

Lo primordial de un gobierno es velar por la seguridad de la nación y la vida de sus habitantes. Es de conocimiento público que Irán y sus aliados, Hisballah y Hamás, han amenazado con aniquilar a Israel. Como por ahora no se vislumbran soluciones pacífcas en el Medio Oriente y se mantienen el ambiente guerrero con buenos motivos para pensar que la contienda no se hará esperar por mucho tiempo, es legal tratar que el enemigo no se fortalezca. Es una forma de reducir el riesgo en el momento en que el enemigo decida poner manos a la obra su siniestro propósito. Todo lo que Israel haga para evitar que Irán y sus homólogos incrementen sus medios guerreros, es en defensa propia y, por lo tanto, no es condenable.
Los bloqueos tienen ese fin. Mejor que bloqueos, deberían llamarse filtros, a través de los cuales sólo habrá de pasar todo aquello que no sea material bélico. Lamentablemente, Israel no puede controlar el poderío atómico de Irán. Con el mismo pesar, no lo puede hacer con Hisballa, que a través de Siria recibe de Irán el armamento con el que le apunta. Pero lo puede hacer y lo hace con Hamás. Lo hace por tierra y lo hace por mar, con el derecho que le otorga el artículo 98 del Manual de San Remo sobre el Derecho Internacional aplicable a los Conflictos Armados en el Mar que dice:

Podrán ser capturadas las naves mercantes de las que se tenga motivos razonables para creer que violan el bloqueo. Las naves mercantes que, tras previa intimidación, ofrezcan manifiestamente resistencia a su captura podrán ser atacadas.

Israel debe seguir filtrando sus fronteras, y cualquier futuro intento de romper ese medio de defensa que representa el bloqueo, debe a ser interceptado cada vez que se presente, sin respetar las quejas, protestas, censuras, manifestaciones y repudios del mundo, porque si no lo hace, si no se defiende y todo su pueblo estará obligado a volver a deambular por la diáspora, fuera de ellos mismos, son pocos en el mundo los que llorarán.
Samuel Auerbach
Natanya, Israel.

martes, 1 de junio de 2010

La maniobra árabe se repite

Los árabes convencidos que el arma bélica es ineficaz para aniquilar a Israel, vuelven a recurrir al arma psicológica. En diciembre del 2008 Israel ataca a la organización terrorista que gobierna en Gaza, como respuesta a ocho años de bombardeo a una zona con más de un millón de israelíes. Los terroristas sabían que los israelíes en algún momento accederían a esa clara invitación a atacar que Hamas les extendió. Con exactitud maquiavélica prepararon el terreno de forma tal que entre las víctimas haya mayor cantidad de civiles. Si bien casi todos sus arsenales fueron destruidos, obtuvieron excelentes resultados psicológicos, favorecidos por el antisemitismo dominante en muchas organizaciones internacionales.
Ahora, a fines de mayo del 2010, los enemigos de Israel le invitan a que use la fuerza contra civiles que quieren romper el bloqueo marítimo a Gaza impuesto por el gobierno israelí. El bloqueo marítimo tiene como única finalidad impedir que Hamas se fortalezca con armas que podría recibir por esa vía. El abastecimiento vital y la ayuda humanitaria se realiza a través de puestos terrestres bajo el estricto control israelí. Si la finalidad de las ocho naves con 800 activistas contrarios a Israel a bordo, muchos de ellos relacionados con organizaciones terroristas, era sólo hacer llegar ayuda humanitaria a Gaza, no había razón alguna para que no lo hagan por los pasadizos pacíficos establecidos en sus fronteras, como se les ofreció facilitar, o por intermedio de la Cruz Roja. Su negativa a hacerlo fue una incuestionable declaración de querer romper por la fuerza el bloqueo marítimo.
Y la fuerza trae violencia. Los activistas atacaron con armas y objetos como invitando a las fuerzas armadas a actuar, y lo lograron como es natural y permitido. Muertos, heridos , palazos, hierrazos, tiros y cuchilladas son feos detalles que se podrían haber evitado si los organizadores del “rompe bloqueo” hubieran permitido descargar la carga humanitaria en el puerto de Ashdot e introducirla a Gaza a traves de los puestos de conrol terrestres. Pero se negaron porque la ayuda humanitaria no era el principal motivo, mejor dicho, era sólo un pretexto.
Suponer que los 800 civiles que componían la misión creían que Israel no interceptaría su rumbo a Gaza, es una ingenua utopía. No creo que alguno de ellos se podría imaginar que nadie impediría su paso. Pero, de cualquier forma, no tenían nada que perder. Por el contrario, siempre saldrían beneficiados. En el supuesto y remoto caso que la marina israelí no se hubiera atrevido a usar la fuerza contra civiles y hubiesen llegado a Gaza, los provocadores se hubieran convertido en héroes de la causa palestina que lograron la tremenda victoria de atravesar el bloqueo, demostrar que Israel no es tan fuerte y establecer un antecedente que estimularía a futuras intentonas del mismo tenor. Y si por el contrario Isreael atacaría, se repetiría la ola antiisraelí mundial semejante a la que se desató después de la acción “Plomo Fundido”. Así es, la misma situación de aquel entonces se repite ahora. El antisemitismo internacional no ha cambiado.
Samuel Auerbach.
Natanya, Israel.

martes, 4 de mayo de 2010

El loro que no quiso hablar.

Mi relación con animales domésticos es muy antigua, y el amor que siento por ellos se los heredé a mis hijos. Siempre en mi casa hubo algún animal. De chico juntaba sapitos que los llevaba a vivir con nosotros. Una vez traje conmigo una culebrita. Todo esto, por supuesto, tratando que mi madre no se entere. Canarios, palomas, loros salvajes que me vendían por engaño y loros educados y charlatanes cuando yo ya tenía más experiencia. Perros de raza mezclada y perros con pedigrí que obtuvieron primeros premios en certámenes en Israel. Gatos nunca faltaron. Actualmente no tengo ninguno en mi casa, pero cuando en la calle encuentro un gato cerca mío, lo llamo para que se me acerque.

Recuerdo lo que sucedió, cuando aún vivía en la ciudad de La Plata, al pretender enseñar a hablar a un loro amazónico recién comprado, por el que había pagado una buena suma. Yo no hacía las cosas de manera improvisada. Para tal fin compré un libro que trataba sobre el tema. Siguiendo sus instrucciones al pie de la letra, una noche me paré frente a la jaula que puse sobre el mármol de la cocina, cubrí la jaula con un manto, cerré la puerta y apagué la luz. Comencé entonces a actuar como el libro aconsejaba. Sin interrupción, con voz monótona y acompasada, repetí no recuerdo cuantas, pero sé que fueron muchas veces la misma frase: “-Buenas noches, Milo-”

Después de más de media hora, cuando mi boca llegó a tener menos líquido que el desierto de Sahara, interrumpí mi labor de domador de loros. Exhausto y casi sin respiración, encendí la luz y removí la manta de la jaula para gozar con el fruto de mi penosa labor, y escuchar el saludo del loro. La decepción fue tremenda. Apoyé la frente sobre la jaula con la nariz metida entre las rejas, por que no podía creer lo que veía: ¡El loro dormía como nene bueno después de chupar la teta!. Lo primero que pensé con inmensa rabia, fue que el maldito pajarero me había vendido un loro sordomudo, porque el libro no podía estar equivocado. Pero lo que aconteció fue que el inocente amazona había caído en un profundo sueño hipnótico.

Samuel (Milo) Auerbach.

Delitos económicos y delitos morales.

No comete delito el que celebra la muerte de un primer ministro, como muchos lo hicieron (y lo siguen haciendo) cuando asesinaron a Ytzhak Rabin, pues está usando los derechos que le otorga la libre expresión que impera en Israel. Pero negar la existencia del país en el que vive y odiarlo hasta llegar a pisotear su bandera, excede sus límites. En ningún lugar del mundo civilizado, a excepción de Israel, se tolera tales ofensas inferidas por personas que no se abstienen en usufructuar todos su beneficios. Como si al gobierno le doliera más los delitos económicos que los morales. Es común ver en Israel cómo se procesa judicialmente a religiosos y laicos por defraudaciones o sobornos, pero jamás se vio cómo se castiga por ofender a los símbolos del país en donde nacieron. Muy doloroso para el fiel ciudadano que contribuye con su trabajo al engrandecimiento de su patria, y sabe que los frutos son aprovechados por gentuza que no lo merece. Aparentemente eso no duele a la gente de la actual coalición gubernamental, cuya mayoría la componen diputados y ministros religiosos como lo son, aunque no de la misma secta, los judíos que incurren en aquellos delitos.
¿Es posible, entonces, que esa sea la causa por la cual la autoridad no toma las medidas que corresponden contra esos delincuentes morales, que además son capaces por fanatismo religioso, de denigrar a la mujer y matar y dejar agonizando a indefensos animales prendiéndoles fuego?.
Si se tiene en cuenta que la reclusión carcelaria no es un castigo, sino un medio para aislar a los delincuentes a manera de protección pública, y un intento de restituirlos a la sociedad con la educación y el transcurso del tiempo, no tiene valor alguno encarcelar a los que delinquen por motivos religiosos, pues de nada servirá con los fanáticos cualquier medio de persuasión. La expulsión del país es lo que resta por hacer con ellos. Fuera de Israel no molestarán como pueden molestar, por ejemplo, peligrosos terroristas árabes liberados por un arreglo de canje.
Lamentablemente la autoridad se conforma con sólo observar a las manifestaciones callejeras en donde se lleva a cabo la ignominia de pisotear y quemar nuestra enseña patria, como sucedió recientemente, justamente en el Día de la Independencia.
Samuel Auerbach
Natanya, Israel.